martes, 1 de marzo de 2011

GARABATEANDO (ME)

La cobardìa de la duda, el no querer saber...
Esa pregunta que se quedó atravesada, que quedó archivada, guardada en el cajón de mi mesa de luz, ahí nomás, al ladito de mi cama, juntita a cada sueño, cerquita de mi cabeza, velando mis pensamientos, no sea cosa que se me ocurra borrarla con el codo.
Revolotea, sube, baja, se hunde, se inquieta, me inquieta.
Y entonces algo empieza a tener sentido...
empiezo a comprender (te)/(me)
ahora sé cuál fue mi escudo, estuvo ahí siempre, pero sólo ahora puedo verlo y puedo ver también el golpe, ahora sè exactamente dónde duele y cuanto duele, ahora veo mi juego, mis trucos, esa absurda manera de "autoprotegerme".
Una charla, un abrazo, una poesía (justo de las que no me gustan), una cerveza, algunos cuentos, el único mate en la plaza, un par de aurelianos y algunas soledades.
y el corazón que late fuerte y me quiere hablar, mierda, justo ahora me quiere hablar, y estas palabras, estas palabras que me están diciendo, me están gritando, y yo ...

y estas ganas, y esa duda, y la pregunta atravesada, y la canción...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

:( :)

Mariana dijo...

muchas lecturas después, lo único que se me ocurre recomendar es que haga lugar a esa pregunta, sea cual sea, se nota que está inquieta, y las preguntas inquietas suelen perturbar los ánimos.

los golpes, como los escudos, no van a acabarse, tampoco las "absurdas maneras de 'autoprotegerte'", pero siempre pueden cambiar de forma y estilo, creo.

y el corazón? hay que tenerlo sano y saludable, dejarlo estar fuerte, es un bicho caprichoso a veces, pero si quiere hablarte, te recomiendo también que lo escuches, con el tiempo te puede aliviar.

:)

Mel dijo...

"con el tiempo te puede aliviar" sabias palabras :) gracias

sara leon dijo...

enhorabuena, escribe por que escribir es él mejor alivio del alma.

porcelana dijo...

Preguntas traviesas, dudas merengadas, escudos de cartón, corazones de chocolates, palabras bailarinas, gritos de papel picado...
Garabatearse también puede ser una fiesta... Garabateando-me, mamarrachando-me, en el alma de la armonía de vivir..
Mamarrachando-me, reposándo-me, durmiéndo-me en un ombligo sonriente...